Antes
de iniciar la carrera, vivía en un dilema de que era lo que quería hacer de mi
vida, cuando me di cuenta que todas las carreras que quería elegir tenían algo
en común, eso era que todas se desenvolvían en ayudar a los demás a mejorar su
salud de distintas maneras, fisioterapia, psicología y nutrición, me di cuenta
que solo era cuestión de elegir algo que de verdad me interesará y llenara mis expectativas,
en esa etapa de elección de carrera fui niñera, vivía con una familia que tenía
dinero y educación, y de igual manera la manera en cómo se alimentaban era algo
que llamaba mucho mi atención, ya que ahí puede observar que la buena alimentación
no es sinónimo de educación, fue por eso que elegí la carrera de Nutrición y
ciencias de los alimentos, lo hice en el ITESO, porque era la única universidad
que te dejaba ver y experimentar todas las distintas áreas de la nutrición.
Debido
a que todos mis estudios siempre han sido en escuelas jesuitas donde nos
enseñan a ayudar siempre a los más necesitados, he vivido en constantes
servicios sociales y sé que me hacen sentí bien; sin embrago, durante los
primeros semestres de la carrera cuando pensaba que era lo que iba a hacer por
las personas necesitadas no encontraba mucho sentido más que ayudarlos a
mejorar su calidad de vida; después tuve a mi bebé, y me di cuenta cómo es que
todos los médicos, nos apoyaron de distintas maneras, y ahí me di cuenta que
podía ayudar a los necesitados, dando consultas a precios accesibles para
ellos, dependiendo de sus ingresos y posibilidades.
Pero
este PAP, me hizo darme cuenta de que no es tan fácil como parece, hay un porcentaje
tan pequeño que puede lograr estudios profesionales, y que yo tengo el
privilegio de ser parte de ese pequeño porcentaje, y al ser una de esas
personas que tienen las posibilidades, considero que tengo la responsabilidad
de poder ayudar de cierta manera a los más necesitados, y con el tiempo me di
cuenta que se puede educar a las personas necesitadas, porque realmente muchas
de ellas quieren aprender y no han tendió las posibilidades de hacerlo, y el
asistir 1 a 2 horas a la semana a escucharnos, las ha ayudado a comprender
muchas cuestiones de su alimentación y he podido ver los frutos, las ganas de
hacer un cambio, y de alimentarse mejor.
Siendo
México el primer país con obesidad infantil, la mayoría podría pensar que solo
debemos de bajar de peso, sin embargo, la problemática va mucho más allá de
ello, gran parte de la población tiene desnutrición, con esto me refiero, que
comer demasiado, no asegura que el alimento sea de calidad para cubrir los
requerimientos nutricionales que deberían de cubrir; además de que esta desnutrición,
desencadena problemas para poder estudiar.
Por
esto creo que el papel de nosotros como estudiantes es ser conscientes de la
problemática que puede estar en nuestras manos y cómo podemos ayudar resolverla,
independientemente de la carrera que se estudie, creo que sería importante conocer
nuestras posibilidades, y rangos de alcance para mejorar el país, debido a que está
en nuestras manos.
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