domingo, 2 de julio de 2017

Universitarios frente a las problemáticas sociales

Antes de iniciar la carrera, vivía en un dilema de que era lo que quería hacer de mi vida, cuando me di cuenta que todas las carreras que quería elegir tenían algo en común, eso era que todas se desenvolvían en ayudar a los demás a mejorar su salud de distintas maneras, fisioterapia, psicología y nutrición, me di cuenta que solo era cuestión de elegir algo que de verdad me interesará y llenara mis expectativas, en esa etapa de elección de carrera fui niñera, vivía con una familia que tenía dinero y educación, y de igual manera la manera en cómo se alimentaban era algo que llamaba mucho mi atención, ya que ahí puede observar que la buena alimentación no es sinónimo de educación, fue por eso que elegí la carrera de Nutrición y ciencias de los alimentos, lo hice en el ITESO, porque era la única universidad que te dejaba ver y experimentar todas las distintas áreas de la nutrición.

Debido a que todos mis estudios siempre han sido en escuelas jesuitas donde nos enseñan a ayudar siempre a los más necesitados, he vivido en constantes servicios sociales y sé que me hacen sentí bien; sin embrago, durante los primeros semestres de la carrera cuando pensaba que era lo que iba a hacer por las personas necesitadas no encontraba mucho sentido más que ayudarlos a mejorar su calidad de vida; después tuve a mi bebé, y me di cuenta cómo es que todos los médicos, nos apoyaron de distintas maneras, y ahí me di cuenta que podía ayudar a los necesitados, dando consultas a precios accesibles para ellos, dependiendo de sus ingresos y posibilidades.

Pero este PAP, me hizo darme cuenta de que no es tan fácil como parece, hay un porcentaje tan pequeño que puede lograr estudios profesionales, y que yo tengo el privilegio de ser parte de ese pequeño porcentaje, y al ser una de esas personas que tienen las posibilidades, considero que tengo la responsabilidad de poder ayudar de cierta manera a los más necesitados, y con el tiempo me di cuenta que se puede educar a las personas necesitadas, porque realmente muchas de ellas quieren aprender y no han tendió las posibilidades de hacerlo, y el asistir 1 a 2 horas a la semana a escucharnos, las ha ayudado a comprender muchas cuestiones de su alimentación y he podido ver los frutos, las ganas de hacer un cambio, y de alimentarse mejor.

Siendo México el primer país con obesidad infantil, la mayoría podría pensar que solo debemos de bajar de peso, sin embargo, la problemática va mucho más allá de ello, gran parte de la población tiene desnutrición, con esto me refiero, que comer demasiado, no asegura que el alimento sea de calidad para cubrir los requerimientos nutricionales que deberían de cubrir; además de que esta desnutrición, desencadena problemas para poder estudiar.


Por esto creo que el papel de nosotros como estudiantes es ser conscientes de la problemática que puede estar en nuestras manos y cómo podemos ayudar resolverla, independientemente de la carrera que se estudie, creo que sería importante conocer nuestras posibilidades, y rangos de alcance para mejorar el país, debido a que está en nuestras manos.